Esa avería grave no es mala suerte, es un vicio oculto.
Compraste un coche o una moto de segunda mano. Durante la compra, todo parecía correcto, pero al poco tiempo, una avería grave e inesperada aparece. El vendedor particular se desentiende, no responde o argumenta que el vehículo se vendió «como estaba». Sientes que te han engañado y que has perdido tu dinero.
Este problema, tan común en la compraventa de vehículos, tiene un nombre y una solución legal: vicios ocultos.
Como abogados especialistas en vicios ocultos, nuestro trabajo es analizar tu caso, demostrar con pruebas la responsabilidad del vendedor y ejecutar las acciones legales necesarias para que te devuelvan el dinero pagado o te compensen por el perjuicio sufrido.
Tu Abogado

No negocio con excusas. Me baso en pruebas periciales para acreditar el problema y exigir tus derechos, sea frente a un particular o a un concesionario.
Soy José Manuel. Mi único objetivo es que recuperes tu dinero (resolución del contrato) o que el vendedor pague la reparación (reducción del precio).
No cualquier defecto o avería se considera un vicio oculto en el vehículo. Para que podamos reclamar judicialmente con éxito, el problema de tu vehículo debe cumplir tres requisitos estrictos que marca el artículo 1484 del Código Civil:
El vicio debe ser de tal magnitud que impida el correcto funcionamiento del vehículo o disminuya tanto su valor que, de haber conocido el problema, no lo habrías comprado o habrías pagado un precio muy inferior. No hablamos de pequeños desperfectos, sino de averías graves.
El problema no podía ser detectado a simple vista por un comprador diligente en el momento de la compra. La ley no te exige ser un mecánico experto, por lo que si el defecto no era evidente, se considera oculto.
Esta es la clave de toda reclamación. Debemos poder demostrar que la avería ya existía de forma latente cuando se firmó el contrato de compraventa, aunque se manifestara después. Un informe pericial suele ser necesario para acreditar este punto.
Si se confirman los vicios ocultos en el coche, el Código Civil te otorga como comprador dos opciones o «acciones» para forzar al vendedor a asumir su responsabilidad legal.
Es la acción más contundente. Consiste en la resolución del contrato. Tú entregas el vehículo averiado y el vendedor está legalmente obligado a devolver el dinero pagado en su totalidad. Si además se demuestra que actuó de mala fe (conocía el defecto), se pueden reclamar también los gastos y una indemnización por daños.
Si, a pesar del problema, prefieres conservar el vehículo, puedes optar por esta vía. Consiste en solicitar una reducción del precio que pagaste. El importe de esta rebaja se calcula con la ayuda de peritos y debe ser proporcional a la pérdida de valor que el vicio oculto le ocasiona al coche.
Los resultados hablan más alto que las promesas. Esto es lo que dicen quienes ya decidieron actuar.
Reclamar por vicios ocultos es un procedimiento que requiere rigor. Nuestro despacho de abogados sigue estos pasos:
La decisión es tuya.
No tienes por qué asumir una reparación de miles de euros por un problema del que no eres responsable.
Si has comprado un coche que presenta una avería grave poco después de adquirir la cosa, puedes contactar con nuestro despacho. Necesitas el asesoramiento legal de abogados especialistas en vicios ocultos.